Ayer, 28 de Octubre de 2007 se cumplió la quinta reunión de nuestro jóven y pujante club. Así mismo, esta reunión es la segunda que realizamos con los amigos del club Los Carvernícolas. Esta vez, no fue un día soleado, aunque salió una tímida resolana en Santa María, que le dio un marco simpático. El calor salió de los tubos de escape que rugieron al máximo en las pruebas de regularidad que se organizaron.
El día empezó a partir de las 9:00 AM aproximadamente, hora en que la concentración en el grifo PECSA antes del peaje de Conchan, empezara a cobrar fuerza y ánimo. Ahí llegaron nuestros compañeros del club MB y otros de los Carvenícolas. Al final de este encuentro había un promedio de 22 carros reunidos. Hubiésemos sido 23 en ese momento si el buen amigo Jorge "Coco" Arías no hubiese "arrugado". Igualmente lo hubiésemos aceptado con su Yaris. Todo por el bien de la colectividad ¿no?
Una vez organizados e impartidas la primeras indicaciones por el buen "Beto" Levi, a quién debemos la excelente organización del evento, nos enrumbamos "dizque" en caravana hasta Punta Negra, lugar del primer evento. Realmente a partir de la refinería casi hubo desbande total, ya que los Camaros y los Mustang, los GTO y los Kadett, los Lotus y los Porsche, por no mencionar al experimentado Alberto Bedoya que no pudo con su genio, y puso en actividad a todos sus caballos de pedigree bajo el capot de su W107. Sin embargo, su ímpetu se vio frenado casi de inmediato cuando el corcel de Gustavo Gómez Sánchez se detuvo a la vera del camino por un asuntito con sus carburadores Holley en su W108. ¿Holley? ¿En un MB? Gustavo: tienes que buscarte los Zenith de una buena vez ya!
Una vez en Punta Negra, nos acomodamos convenientemente alrededor de un parque, con una iglesia en el medio, aparentemente la plaza de armas. Se tendieron los cables del sensor de los cronómetros en la pista y a competir. La prueba consistía en girar alrededor del parque en tiempos específicos determinados por la organización. Quién se aproximaba más a esos tiempos, tenía menos puntos en contra, y por ende, ganaba la prueba.
Durante este lapso, tuvimos que lamentar el incidente entre los carros de Flavio Egoavil (MB 500 SEC), el Camaro RS de Luis Herrera, y el Plymouth Barracuda de Luis Melgar. Después de los momentos de tensión iniciales, productos de los “muñecos”, todo quedó como una anécdota a recordar, y Flavio, responsable del incidente empeñó su palabra con los involucrados a resarcir los daños ocurridos. Esto ocupó más tiempo del considerado, y ocurrió un imprevisto. La población local tenía organizado en la misma zona una procesión del Señor de los Milagros. Nosotros, respetuosos de dicha fe y devoción, tomamos las de Villadiego, y nos retiramos a Santa María a terminar esta prueba, y continuar con la siguiente.
Ya en Santa María y organizados en la gran playa de estacionamiento, volvimos con las pruebas truncas de Punta Negra y la prueba prevista para Santa María. Todo esto se llevó con la más absoluta tranquilidad, muy bien organizado, y sin otros incidentes que lamentar. Salvo que a partir de la 1:00 PM a la mayoría de nosotros nos empezaron a aplaudir la tripas de hambre. Pero nadie se a muerto de hambre por los fierros ¿no? Así que “ajo y agua” como dijo una vez nuestra congresista Marta Hildebrandt. ¿Quieres saber el significado del dicho? Fíjate al final del texto.
Como a las 2:45 PM se acabaron la pruebas, y empezó el suspenso por saber los vencedores en las pruebas. Arrancamos a toda velocidad al Restaurante “Rocío” de San Bartola y a almorzar. En esta etapa del día, la concurrencia de 23 bólidos se redujo considerablemente debido al retiro de algunos participantes por tener compromisos dominicales pactados de antemano. Los sobrevivientes armamos dos mesas en dicho lugar y luego de escuchar atentamente los resultados de boca de “Beto” Levi, continuamos con un sabroso almuerzo de camaradería que se prolongó hasta pasadas las 4:00 PM. Luego cada quién tomo su camino de regreso a Lima y fin del día.
En resumen, un día muy bonito, de camaradería, de fierros, tuercas y mangueras. De incidentes y de anécdotas. Pero, por sobre todo, haciendo lo a que todos nos gusta: manejar y disfrutar nuestros carros. Los resultados y fotos del día verlas más abajo.
Nota: El dicho “Ajo y Agua” significa: “A joderse y aguantar”